Heme aquí. Después de mucho pensarlo, decido escribir mi blog y no sé bien qué poner ni por dónde empezar.
Lo primero que pienso es que me da un poco de vergüenza. Lo segundo es que lo necesito. Lo tercero es que es para mí.
No me da vergüenza compartir mis ideas, sino pensar que quizás a alguien le puedan interesar.
Pecado de soberbia. ¿Necesidad de reconocimiento? ¿Arrogancia? ¿Por qué alguien va a querer leerlo?
En algún sitio he leído que el orgullo, la soberbia, la búsqueda de la gloria, en definitiva, es el pecado de las almas nobles, pero yo no estoy seguro. Para variar. Ni de que eso sea así, ni de tener un alma noble. Pero sigo adelante.
Lo necesito. Lo necesito porque necesito contar y contarme lo que pienso del mundo. Necesito expresar mi punto de vista ecléctico, iconoclasta, escéptico, atónito.
Lo hago por y para mí. Lo necesito yo. Quiero pensar eso para evitar sentirme ridiculamente arrogante. No lo hago por la gente que me pueda leer, sino para quitarme de encima el polvo que políticos, gobernantes, medios de comunicación y sociedad en general echan sobre mi antigua visión optimista e idealista -ingenua dirían algunos-del mundo y de los humanos.
Entonces, no lo hago por influir, ¿no? No es mi objetivo influir, pero no lo puedo evitar. Como observador, hace casi un siglo un tal Heisenberg nos lo hizo ver, ya ejerzo influencia sobre lo observado. Al escribir el blog se me podría plantear un problema de conciencia, puesto que incremento mi influencia sobre el experimento del mundo. ¿Poco? ¿Nada? No hay de qué preocuparse, yo soy parte del mundo, yo soy parte de lo observado, yo también pertenezco al experimento.
En fin, que un nuevo observador anónimo y atónito ha decidido dejar sus crónicas para la posteridad. Veremos hasta cuándo dura mi empeño...
1 comentario:
Es una sensacion conocida, que poco a poco se va superando.
Hay dias que la mente te bulle con ideas, agolpandose por salir, y otros en los que nada parece bueno.
Y sin embargo, se sigue escribiendo, por el mismo hecho de leer los pensamientos, por los comentarios, por las discusiones...
Bienvenido al mundo de los blogs.
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