jueves, 17 de abril de 2008

Prohibido

Yo lo entiendo. Lo entiendo pero no lo comparto.

Entiendo cómo hemos llegado a esta situación. No comparto la resignación con la que aceptamos vivir en una sociedad en cierto modo constreñida.

Entiendo que no quedan muchas alternativas a la imposición de normas cada vez más restrictivas para garantizar la convivencia en una sociedad "masiva". No comparto el uso indiscriminado, no comparto lo fácil que hacemos efectivo el término prohibido.

Entiendo que hay que sancionar al infractor. No comparto que cualquier cosa sea infracción, que desde que salimos de casa nos veamos obligados a vivir en una infracción continua. No comparto que se pueda elegir a quién, cuándo y porqué se sanciona.

Entiendo que a veces el único mensaje que llega es el drástico, el radical. No comparto que nos cuenten medias verdades y que nos traten como a niños.

Entiendo que en ocasiones las únicas medidas efectivas son las cohercitivas, las punitivas. No comparto el escaso uso que se hace de la fuerza de los argumentos, de impartir una buena explicación, de proporcionar (in)formación.

No me gusta el término prohibido. Me gusta más recomendado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tus dudas y comentarios, precisamente, detallan la dicotomía que existe entre las dos vertienes sobre el control de la sociedad que existe.

Por un lado, la pesimista, donde primero se controla al individuo, evitando que este cometa cualquier tipo de error/ ilegalidad/ inmoralidad. Esta vertiente aboga por el control de la sociedad, con la creencia de que a priori el individuo necesita de dicho control para no devenir en un caos destructivo (la gente es "mala" a priori).

Por otro lado, la optimista, donde se penalizan las actitudes del individuo a posteriori sobre las acciones realizadas, utilizando la creencia de que la gente es buena a priori. Esta vertiente aboga por la libre difusión de información y su ausencia de control.

¿Cual de las dos es la mejor? (y odiando las respuestas) ninguna, ambas y depende.

¿Debemos permitir el libre acceso a la información en internet sin controles de seguridad? ¿debemos censurar las paginas pornograficas para evitar que nuestros hijos entren en ellas? ¿debemos cerrar las puertas de casa para evitar que nos roben? ¿debemos dejar que la gente juegue a videojuegos ultraviolentos, escuche musica satanica y vea peliculas gore? ¿y si el que juega, oye o ve estos productos tiene una mentalidad claramente influenciable?

Son muchas preguntas (vamos, muchas muchas muchas mas que las que he puesto), y tu tienes mucho tiempo todavía para responderlas a todas en este blog.