No me juzguéis por vuestros pecados
No me condenéis por no ser como vosotros
No me castiguéis por no ser lo que esperabais.
No me juzguéis por cómo creéis que soy
No me condenéis porque no os gusta mi aspecto
No me castiguéis porque no me entendáis.
No me juzguéis por lo que no he dicho
No me condenéis por tener razón
No me castiguéis por estar equivocado.
No me juzguéis.
Y si lo hacéis...
Juzgadme por mis palabras y mis silencios.
Condenadme si no uso la razón
Castigadme si no soy fiel a mí mismo.
Hacedlo. Yo ya lo hago.