jueves, 29 de septiembre de 2016

momentos


lunes, 16 de mayo de 2011


Infonova: 13 años de momentos y algún momento de gloria


El tiempo pasa y no me quedan sino flashes de lo que fueron mis primeros 13 años de vida. Es curioso, la mayoría de los recuerdos se difuminan conforme se adentran, apacible pero inexorablemente, en la neblina del tiempo. Es curioso sí, que, sin embargo, algunos pocos mantengan intacto no sólo su brillo, sino también su resolución, su nitidez. Quizás la luz de la memoria alumbre aquellos recuerdos que mayor incidencia han tenido en nuestra vida posterior; o quizás simplemente sea como una luz estroboscópica que congela en forma aleatoria momentos intrascendentes de nuestra vida para que luego, nuestro cerebro, les dé un significado que inicialmente no tenían. No lo sé. Tiendo a pensar lo primero, pero … somos tan buenos engañándonos a nosotros mismos.


El tiempo pasará, y estos primeros 13 años de la vida de Infonova que ahora se mantienen relativamente intactos en nuestra memoria, también irán cayendo en el olvido. Momentos sobre los que ha caído el velo del tiempo, sucumbirán ante su paso y se hundirán en la oscuridad en un viaje sin retorno hacia el averno de los recuerdos. Pero no ocurrirá con todos. Algunos sobrevivirán al paso del tiempo permaneciendo frescos en nuestra memoria individual y colectiva.


Momentos que, permaneciendo en el recuerdo, se convierten en una parte trascendente de nuestro acervo vivencial y cultural, y que, por tanto, influyen sobre nuestra manera de pensar y de actuar.  Momentos que, al ser recordados, retornan desde el pasado al presente y, de algún modo, vuelven a ser vividos.
Para siempre formamos parte de ellos; y ellos, para siempre, formarán parte de nosotros.


Es una tendencia comprensible. Humana. Dar valor a la épica que hay en algunos de esos momentos y traerlos a la memoria resaltando sus aspectos heroicos. Comprensible, pero equivocado. La épica ha de ser vivida (e incluso sobrevivida), pero no revivida ni buscada. Es un error. Es más saludable traer al presente escenas de la actividad cotidiana y darles el valor que realmente tienen.


Momentos del día a día que han quedado en el recuerdo y que nos muestran como buenos profesionales; haciendo nuestro trabajo; ganándonos la vida ejerciendo una profesión con la que aún seguimos disfrutando.

Nosotros construyendo. Nosotros luchando contra la segunda ley de la termodinámica. 

Nosotros creando orden donde hasta ese momento imperaba el caos.


En los próximos 13 años intentaremos seguir haciendo nuestro trabajo. Sin heroísmos.


No buscamos la épica. No al menos sin su gloria. 

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